dimecres, 12 de març del 2014

Planificación



La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. El problema es mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos. La prevalencia ha aumentado a un ritmo alarmante. Aunque en España se ha estancado debido a la crisis, actualmente un 28.3% de los niños de entre 3 y 12 años sufren exceso de peso.



Los problemas que genera esta situación afectan al niño tanto física como psicológicamente. Destacamos algunos:
           
Físicos:
      • Problemas respiratorios
      • Problemas musculares
      • Problemas cardiovasculares
      • Problemas articulares
        
Sociales: 
·         Baja autoestima
·         Problemas de integración

Psicológicos

·         Ansiedad
·        Depresión


                          


La obesidad infantil se ha intensificado en los últimos años debido a una alimentación menos equilibrada basada, principalmente, en un alto consumo de grasas saturadas. Los niños, debido a su vulnerabilidad, se ven afectados completamente por decisiones que, en muchas ocasiones, no les corresponden.
Recibir una buena educación alimentaria a edad temprana es la mejor prevención contra el problema. Los hábitos alimentarios del adulto se construyen a lo largo de su infancia.
Nuestra intención es tratar de mejor la calidad de vida de esos niños mediante la concienciación y la comprensión de los beneficios.




Algunas medidas que hemos valorado para cambiar estos malos hábitos y fomentar una buena asimilación de esos conceptos sanos son:

Parvulario 3-5 años

-Que se familiaricen mediante juegos (puzzles, canciones, murales, juguetes relacionados con los alimentos, dibujos, libros orientados a la alimentación adaptados a su edad, etc)

Primaria 6-12 años


-Cuidado y mantenimiento de un huerto para que los niños aprendan a interaccionar con los alimentos, con sus procesos y genere en ellos una responsabilidad.

-Una asignatura orientada exclusivamente a la alimentación.

-Participación activa mediante murales o juegos dirigidos a los niños de parvulario.

-Crear un diario de dieta de cada alumno (Anotar comidas, cenas, desayuno y hacer una charla personalizada y conjunta para identificar posibles errores).


A medida que la edad aumenta y el hábito se refuerza en ellos, enfocaríamos al alumno hacia un perfil de emisor de todo lo adquirido. Sería participe y pieza activa de tareas en las que se encargaría de trasmitir el mensaje a los más pequeños.